¿qué puede hacer la stevia por mi?

El ágave es una planta que crece en miles de hectáreas en altitudes elevadas, en los suelos volcánicos rojos del centro y oeste de México.

El ágave tiene hojas puntiagudas de color azul, llamados "pencas", que visualmente no son diferentes a los de una planta de aloe. Debajo de las pencas es el corazón del ágave, conocido como la "piña", donde se almacenan todos los carbohidratos de la planta. Hay muchos tipos de ágave. El ágave azul, que se cultiva en el estado de Jalisco y es mejor conocido por sus jugos, o "aguamiel", que es la base para la destilación del tequila.

Se considera que es una de las variedades más importantes de cactus, debido a su capacidad para transformar el agua en jugos de edulcorantes, ayudado por la absorción de la luz del sol.

En un campo de ágave orgánico, encontrará las líneas de plantación de ágave y entre ellos otro tipo de flores y cactus. El ágave comienza como una semilla, y una vez sembrada, crece más de 2,5 metros de alto y ancho. Está listo para la cosecha después de un mínimo de 6 años.

El proceso de la cosecha se llama "Jima" y comienza con el corte de las hojas. La piña se extrae de la tierra y posteriormente es transportada a la fábrica para su posterior procesamiento.

Proceso / Recorte "Jima"

Antiguamente las piñas de ágave se usaban en las destilerías como materia prima para la producción de Tequila. Hoy en día, el ágave se utiliza también para extraer el jarabe de ágave, debido a la alta concentración de hidratos de carbono, que se convierte en fructosa durante el proceso de producción de jarabe.

Con un alto contenido de fructosa y aporte calórico bajo, se está encontrando cada vez más popularidad como un edulcorante alternativo al azúcar convencional. El jarabe de ágave es creado por múltiples etapas de: corte de la piña que extrae el jugo, seguido de filtración, de hidrólisis y de evaporación sin conservadores, sin aditivos. Todo nuestro proceso desde el cultivo hasta el embalaje es ecológico.